Dan Millson y el arte de volver a empezar con el corazón en una maleta
Entre la nostalgia de lo que queda atrás y la luz de lo que está por venir, «Back To The Start» es un álbum para cerrar los ojos y dejarse absorber por una voz que hoy suena más libre que nunca.
Hay discos que se escuchan y discos que se habitan. Lo nuevo de Dan Millson, "Back To The Start", pertenece definitivamente a los segundos. Olvidaos de las etiquetas de "folk-rock" o de los análisis fríos sobre su producción; este álbum es, sencillamente, el sonido de una piel mudando.
La voz: De la herida a la caricia
Todos conocemos ese "rasgueo" visceral de Dan, esa capacidad de romper la voz que nos erizaba el vello en sus trabajos anteriores. Pero aquí ocurre algo mágico: Dan ya no necesita gritar para que le escuchemos. En este disco, su voz ha evolucionado hacia algo mucho más profundo: es envolvente y absorbente. Ya no te golpea, te sumerge. Es una interpretación más controlada, casi hipnótica, que te invita a entrar en su burbuja y no te deja salir hasta que la última nota de "Darker Days" se apaga. Es el dominio de alguien que sabe que un susurro bien colocado duele —y sana— más que mil gritos.
Una mudanza vital en 28 minutos
Se nota que este disco ha dolido al nacer, pero también que ha servido de cura. Las letras respiran el peso de un cambio vital profundo: el traslado al Reino Unido, el cierre de una etapa sentimental y el vértigo de volver a empezar de cero.
Es un relato de contrastes. Hay momentos de una tristeza gris que te hunden en el asiento, pero de repente aparece un destello, una melodía luminosa que nos recuerda que Dan mantiene intacta su hambre de aprender y evolucionar. Es el sonido de alguien que está aprendiendo a caminar de nuevo en un paisaje diferente, disfrutando tanto de las cicatrices como de las alegrías que trae el camino.
El ritual: Ojos cerrados y alma abierta
Este no es un disco para poner de fondo mientras el ruido del día a día nos distrae. Es un trabajo que exige una tregua de 28 minutos.
"Back To The Start" es una invitación al aislamiento voluntario. Siéntate, ponte los auriculares, cierra los ojos y deja que Dan te cuente su historia de principio a fin. Es un álbum para saborear del tirón, dejándose llevar por esa instrumentación que ha crecido y madurado junto a él, pero que nunca le roba el protagonismo a la emoción pura.
Veredicto NoSoloEsRuido: Dan Millson ha firmado su trabajo más honesto. Ha dejado atrás cualquier artificio para quedarse con la esencia. Al terminar el disco, te queda esa sensación extraña de haber estado en una habitación a oscuras con alguien que te lo ha contado todo sin pedirte nada a cambio. Y eso, hoy en día, es un regalo.

