AMANDA defiende el valor de un sonido que nace directo del corazón del local de ensayo
Conversamos con la banda sobre la crudeza de un EP analógico que reivindica el sonido de los noventa frente a la prisa de la música actual
Detrás del ruido de fondo y la prisa constante de la escena madrileña se esconde un proyecto que parece predestinado a encontrarse. AMANDA nació de la chispa de un campamento de música en el año 2014, cuando Ainhoa y Gaby, todavía unas niñas, compartieron canciones y juraron que algún día fundarían su propio grupo. El destino esperó paciente a que se cruzaran los caminos en la capital y sumaran al engranaje a Pablo en la batería.
Con la voz dulce y pop de Ainhoa que todo lo equilibra, el bajo de alma vintage de Gaby y el pulso rítmico de Pablo, el trío acaba de lanzar su segundo EP. Un trabajo que evoca la crudeza analógica, los muros de distorsión de los noventa y esa hermosa testarudez de quienes prefieren el calor del local de ensayo por encima de la fama rápida.
[Diego] Acabáis de sacar Automático, vuestro nuevo trabajo, con la que está cayendo hoy en día que todo el mundo saca canción a canción para que se queme rápido. ¿Por qué os apetecía meteros en el lío de hacer un EP donde todas las canciones cuentan una historia común?
[Pablo]: Bueno, la verdad es que, hablando un poco por los tres, nos gusta que cuando escuchas un EP o un disco veas que tiene sentido lo que estás oyendo. No se trata simplemente de hacer seis canciones, juntarlas y sacarlas porque sí. Creo que el significado de Automático, más allá de lo que pueda haber en los temas, refleja el hecho de habernos ido conociendo los tres; cada canción tiene un poco más de cada uno. Decidimos hacer un EP porque nos gusta escuchar trabajos enteros. Cuando un artista saca un disco y se nota que le ha dedicado tiempo porque le ha gustado, se agradece. En nuestro caso, como no teníamos el tiempo para hacer un LP, preferimos apostar por un segundo EP.
[Diego] En este disco, Automático, hay una especie de hilo conductor que une los cinco temas. ¿Ese hilo lo teníais claro desde el primer día en el local o fue saliendo poco a poco mientras componíais y preparabais las canciones?
[Ainhoa]: Yo creo que el hilo salió después de tener ya todas las canciones. Como dice Pablo, nos vamos conociendo y los temas representan parte de nuestras vidas y nuestras vivencias. Una vez tuvimos las cinco canciones nos dimos cuenta de que tenían mucho que ver una con otra y de que existía ese nexo. Fue una casualidad muy bonita, realmente.
[Pablo]: Sí, más que buscar el concepto de antemano, lo fuimos construyendo canción a canción, dándole su propio significado. Luego buscamos un orden en el que todo tuviese sentido. No llegamos el primer día al local diciendo: "vamos a hacer un EP que se llame Automático, de cinco temas, y que cuente esto". De hecho, el trabajo se llama así por el primer tema que compusimos justo al acabar todo el rodaje del primer EP. Llegamos un día al estudio con una idea, la plasmamos y salió solo. Consideramos que los cinco temas salieron rodados, todo fue como muy en automático, y por eso se quedó con ese nombre porque nos gustaba cómo sonaba.
[Diego] Al escuchar las canciones que están dentro del EP, como puede ser "Un lugar" o "Espiral", da la sensación de que habláis de cosas muy vuestras. ¿Cuánto hay de vuestra propia vida en este trabajo y cuánto es ficción?
[Ainhoa]: Todo. Te puedo decir que no hay nada de ficción; todo parte de una base real. Es verdad que a veces se puede extrapolar o exagerar un poco, pero todas las canciones están basadas en hechos reales, como en las películas.
[Pablo]: Al componer entre los tres, siempre aportamos todos. Por ejemplo, en mi caso, cuando llegué con la idea de "Automático", me basé en una historia que me había contado una amiga e intenté sentirla como si fuese mía para escribir las dos primeras estrofas. Ahí estaba yo en mi cabeza imaginándome la situación. Sin embargo, en "Planta" llegó Gaby con una idea muy clara y una experiencia mucho más personal, así que ahí no hubo que extrapolar nada: trajo las estrofas escritas y le fuimos dando forma. Depende del tema, pero todo tiene esa raíz real.
[Diego] Oye, el EP termina con una canción que se titula "Espiral" y que deja con una sensación extraña, como si la historia no acabara de cerrarse. ¿Buscabais dejar ese final abierto aposta?
[Gaby]: Para mí es mi favorita porque me encanta la energía que tiene. Recuerdo que cuando la hicimos tuvimos claro que debíamos acabar el EP con ella, precisamente porque te deja con ganas de seguir escuchando. Desde el principio estuvo esa idea, no sé si tanto por el final abierto en sí o por la propia potencia del tema.
[Diego] ¿Qué os gustaría que le pase por la cabeza a alguien que se pone el EP de principio a fin, sin saltarse ningún tema?
[Ainhoa]: Yo lo tengo claro, aunque sé que hoy en día es súper difícil que la gente escuche los trabajos enteros. Me encantaría que alguien piense: "joder, no hay muchas cosas iguales a esto, suena diferente y a la vez suena muy Amanda". Ojalá la gente valore lo original y lo trabajado que está.
[Pablo]: A mí me gustaría que ocurran dos cosas. Primero, que se metan en lo que sentimos y en lo que queremos contar, que el mensaje sea claro y la música te enganche. Y segundo, que al escucharlo digan: "joder, ¿cómo sonará esto en directo? Tiene que estar guapísimo, quiero ir a verlos". Esa pregunta en la cabeza del oyente es la mayor recompensa para mí.
[Gaby]: A mí lo que más me gustaría es que cada persona se llevase la historia de cada canción a su propia vivencia y la hiciese suya. Aunque suene un poco cursi, me encanta la idea de transmitir algo y que la gente lo convierta en un momento personal al escucharlo.
[Diego] En vuestra música conviven melodías con un toque bastante pop con guitarrazos de rock bastante contundentes. Si tuvierais que explicarle a alguien a qué sonáis sin usar las típicas etiquetas de siempre, ¿cómo lo haríais?
[Pablo]: Cuando los tres nos sentamos a componer se nota que cada uno tiene referencias completamente distintas. Yo escucho mucha música electrónica y urbana, además de rock; Gaby tiene unos gustos súper marcados de música de hace tiempo y me enseña un montón de grupos que se extraña de que yo no conozca; y Ainhoa viene con cosas muy pop. Al final, lo ideal sería que cuando le pregunten a la gente a qué suena la banda, respondan simplemente: "suena a Amanda". Creo que por ahora lo estamos consiguiendo.
[Diego] Pero ¿A qué crees tú que suena Amanda?
[Pablo]: Yo creo que este segundo EP suena a un rock de los 90, con baterías y guitarras muy grandes que intentan no dejar ningún hueco. Más allá del rock que se puede estar haciendo ahora en la escena española, que quizás deja más espacio a los riffs o a cosas más locas, nosotros nos basamos en un sonido muy contundente. Y eso contrasta muy bien con la voz de Ainhoa, que es súper dulce y rellena a la perfección la fuerza de las guitarras.
[Diego] Entonces, puedo asegurar que no soy el único al que le lleva por momentos a un sonido un poco más noventero de a lo que estamos acostumbrados últimamente, ¿no?
[Gaby]: Sí, de hecho nuestras referencias principales van por ahí. Como cada uno tiene gustos diferentes, tuvimos que acotar el terreno en ese sonido noventero. Para mí, las melodías también remiten mucho al pop español de los 2000 que todos tenemos en la cabeza. Hay una mezcla de eso: bandas de guitarras con un toque vintage, porque ya han pasado treinta años de los 90, combinadas con melodías que todos podemos recordar.
[Diego] ¿No hubiera sido más fácil para intentar lograr un impacto más grande en estos primeros trabajos tirar por la calle de lo que se está facturando ahora mismo y que tiene bastante éxito, en lugar de recurrir a esos sonidos tan personales?
[Ainhoa]: Qué va, eso no tendría sentido para nosotros. Amamos lo que hacemos y, si hiciésemos otra cosa, puede que gustase, pero no nos lo pasaríamos tan bien. Nos encanta este camino. Gaby y Pablo son mucho más frikis que yo en cuanto a sonido, les apasiona buscar la última coma de las cosas, sus recovecos y buscar elementos diferentes. Eso es lo que nos hace distintos. En nuestra cabeza no entra hacer algo solo porque vende o porque guste más.
[Pablo]: Cuando llegué al estudio a grabar este EP, que era la primera vez que entraba en uno profesional, y vi todos los cacharros y las oportunidades que había, me di cuenta de que Amanda no iba por un camino megacomercial. A Gaby y a mí nos encantan las frikadas de producción, y nuestro productor, Fran, es otro friki de cuidado al que le encanta hacer movidas súper raras. Se juntó el hambre con las ganas de comer, pero manteniendo siempre la esencia del pop en las melodías y en los giros dulces de la voz de Ainhoa, que hacen que no todo suene simplemente a rock de los 90.
[Diego] En los créditos aparecéis los tres —Ainhoa, Gaby y Pablo— firmando los temas. ¿Cómo repartís el trabajo en el local para que tres personas, aparentemente tan dispares como vosotros, se pongan de acuerdo y los temas no pierdan fuerza?
[Pablo]: Es difícil, no te creas. En el primer EP no nos conocíamos mucho e intentamos hacer algo más estándar. Este segundo trabajo lo compusimos entre septiembre y noviembre de 2025, ya con más confianza. Ahora que llevamos un año ensayando un montón, estoy seguro de que lo próximo que hagamos va a ser todavía más nuestro, con una introspección mucho mayor. ¿Cómo nos sentamos los tres? Al principio siempre hay alguien que tiene que ceder en algo que no le entusiasma, pero lo bueno es que tenemos mucha capacidad de adaptación para llevar los temas a un terreno donde todos estemos contentos.
[Ainhoa]: Así se vuelve muy fácil, parece que sale solo. Lógicamente siempre hay cosillas que a uno le gustan más o menos, pero componer juntos es bastante mágico.
[Pablo]: Para que te hagas una idea, en este EP hicimos prácticamente un tema por día en el local. No hay descartes, más allá de un riff de guitarra que empezamos, no nos convenció y pasamos a otra cosa. Fue llegar, disfrutar de la composición y luego meternos en la locura de la grabación.
[Diego] Hay que estar muy en la misma onda los tres para poder trabajar tan rápido, ¿no?
[Pablo]: Tenemos gustos distintos, pero compartimos una visión muy clara de hacia dónde queremos tirar. Sabemos que hay un hueco en la industria para alguien que llega con una propuesta fresca. Queremos hacernos un sitio por nuestro propio sonido, no por parecernos a nadie.
[Diego] Claro. ¿Había algún grupo, canción o disco que tuvieseis entre ceja y ceja mientras dabais forma a estas canciones?
[Gaby]: A nivel de letras y composición todo salió bastante libre, sin una referencia clara. Pero en la producción y el sonido sí que nos inspiró mucho ese rock de los 90. A Fran y a mí nos encanta Nirvana, esos muros de guitarras y las baterías con cajas grandes. A eso le integramos elementos más modernos como sintetizadores, logrando ese contraste entre lo vintage y lo actual.
[Diego] Le dais mucha importancia a la estética, a las portadas y a la identidad visual de Amanda. ¿Esa idea va naciendo a la vez que las letras o es algo que pensáis después?
[Pablo]: Fue después. Teníamos claro que no queríamos repetir los dibujos del primer EP. Yo propuse hacer fotos, Gaby dijo que ni de coña le convencían las fotos típicas, y al final a ellas se les ocurrió la idea de utilizar fotos analógicas que tuviésemos guardadas. Yo nunca había disparado en analógico, pero ellas tenían un montón de carretes perdidos. Fuimos rescatando imágenes de ahí. La portada del EP y todo el material visual de esta etapa lo hicimos en una jornada con nuestra querida Luchi, que nos ayuda a que todo esto sea real y la queremos un montón. Decidimos tirar por la estética analógica para todo el concepto de este trabajo.
[Diego] Tirando un poco de la historia de Amanda, vuestra trayectoria empezó en un campamento de música en el año 2014. Mirando atrás, ¿qué es lo primero que os viene a la cabeza de aquellos días?
[Ainhoa]: ¡Buah! A mí me da mucha nostalgia, Gaby y yo éramos unas niñas. Nos conocimos allí y estuvimos tocando juntas durante tres o cuatro años seguidos en el campamento. Siempre tuvimos la idea de montar un grupo, pero nunca llegaba el momento. El año pasado me mudé a Madrid, nos juntamos un día y dijimos: "bueno, ¿qué? Ya es hora, ¿no?" Lo vimos muy claro y nos lanzamos sin darle más vueltas.
[Gaby]: Para mí es volver a tener los 14 años de cuando conocí a Ainhoa. Seguimos siendo muy amigas a pesar de la distancia, así que formar la banda me parece el paso lógico. Tenía que ser así y ya está.
[Ainhoa]: Todo este tiempo ha servido para ganar experiencia, Gaby en otras bandas y yo también. Nos juntamos, luego apareció Pablo y fue como si el destino quisiera que sucediese justo ahora.
[Pablo]: Estaba escrito. Un día Gaby me mandó un mensaje tras preguntarle a un amigo común, quien le había dicho que yo ni de coña iba a aceptar porque estaba a tope de faena. Le contesté con un audio diciendo: "¡joder, qué emoción, claro que sí, me encanta!" Y hasta hoy.
[Diego] Siguiendo un poquito con la vista hacia atrás, entre Control de Plagas, que fue el EP que publicasteis el año pasado, y este nuevo trabajo, Automático, solo han pasado unos meses. ¿En qué habéis cambiado a la hora de meteros a grabar en el estudio y en la forma de trabajar de la banda? Porque a nivel sonoro se nota una evolución.
[Pablo]: El primer EP lo hicimos recién llegados al local de Gaby, sin mucha idea de lo que estábamos haciendo, solo tirando hacia adelante con ganas de hacer música. Para mí, ese primer trabajo es como cuando un niño escribe en segundo de primaria, que lo intenta porque se lo mandan; mientras que Automático es nuestra selectividad, donde escribes de puta madre y te ventilas un examen entero en una hora. El primero tiene el encanto de la inocencia, y el segundo cuenta con un acabado mucho más maduro. Lo grabamos con Fran, que es un genio, en unos estudios muy buenos donde se nota la calidad. Fue una matada porque queríamos meterlo todo en dos días, pasando 17 horas diarias en el estudio grabando baterías, bajos, voces y guitarras, pero el salto ha sido enorme.
[Diego] En el anterior EP había temas como "Matarratas" que os dieron un buen empujón y sirvieron para que os empezáramos a conocer. Cuando escucháis ahora Control de Plagas y lo comparáis con Automático, ¿qué os viene a la cabeza?
[Gaby]: Me parece muy guay que existan esas canciones porque son muy divertidas. Si quisiese pasármelo bien sin pensar, iría antes al primer EP. El segundo es más para llorar en la habitación.
[Pablo]: Bueno, no tanto. Es verdad que el segundo EP empieza con un bajonazo histórico, pero en el fondo lo considero un trabajo bastante enérgico.
[Gaby]: Sí, pero es más profundo y necesitas darle más espacio en tu cabeza cuando lo escuchas. El primero fue una presentación divertida de "hemos querido hacer esto y punto". En este se nota que llevamos más tiempo tocando juntos y que las canciones estaban muy ensayadas. El primero se grababa prácticamente según se iba componiendo.
[Pablo]: Es que el primero lo grabamos sin haberlo ensayado. Componíamos, grabábamos y, cuando llegamos al primer ensayo general, pensamos: "ah, vale, que ahora hay que tocar esto en directo". Con el segundo ya sabíamos perfectamente lo que íbamos a plasmar en el estudio.
[Diego] Haciendo una acotación personal, tengo que decir que a mí este segundo trabajo me lleva directo a los 90, mientras que Control de Plagas me transporta totalmente a los 2000 o 2010. Uno es para saltar y bailar; el otro es para pensar y disfrutar en la intimidad y la calma.
[Pablo]: Estamos completamente de acuerdo. Te agradezco mucho el comentario porque ese era precisamente el propósito sónico que buscábamos en ambos trabajos.
[Diego] ¿Hubo algún momento concreto en el que dijisteis: "esto ya no es solo un grupo de amigos para echar el rato, esto va en serio, somos Amanda y vamos a por todas"?
[Ainhoa]: Eso estuvo ahí desde el principio; nacimos con esa mentalidad.
[Pablo]: Sí, yo no era amigo de ellas cuando entré, era simplemente "Pablo el batería". El mensaje que me mandó Gaby de primeras ya decía: "somos un grupo que acaba de empezar pero queremos ir en serio y necesitamos compromiso". Vi que no era un proyecto para ensayar, dar dos bolos y ya está, sino para dedicarle tiempo a lo que nos gusta. Eso fue lo que más me motivó a entrar.
[Gaby]: Y no se trata de querer hacerse famoso ni de triunfar por triunfar. Para mí consiste en honrar a la música dándole el tiempo que se merece. Si vamos a hacer canciones, queremos currárnoslo al máximo, independientemente de a dónde lleguen. Ese es el verdadero compromiso.
[Pablo]: Que cuando escuches tus canciones sientas orgullo. Yo ya estoy súper contento porque esa meta la hemos conseguido; lo que venga a partir de ahora va a ser la hostia, pero mirar atrás dentro de diez años y recordar esta locura con orgullo es el verdadero objetivo de Amanda.
[Diego] Ahora toca defender este repertorio en directo. Contadnos, dentro de lo que se pueda, ¿cómo vais a trasladar el sonido del estudio a las salas? ¿Cómo es un concierto de Amanda?
[Ainhoa]: Pura energía, esa es la palabra que mejor nos describe encima de un escenario. Intentamos sonar lo más parecido posible al EP, defendiendo las guitarras y el bajo rigurosamente en directo y buscando clavar los matices del estudio. Queremos que la gente salte, grite y se vaya a casa con la sensación de que sonamos igual que en el disco. Poco a poco lo estamos consiguiendo.
[Diego] ¿No sois de esas bandas a las que les gusta darles una segunda vida o un revolcón a los temas cuando los llevan al directo?
[Pablo]: No, por lo general nos gusta honrar la grabación. Nos matamos a ensayar para que suene idéntico y para estar cómodos en el escenario sin pensar si algo está fallando. El objetivo es interiorizarlo tanto que salga de forma natural.
[Diego] Ahora ya con el trabajo en la calle, ¿quiénes son los planes más inmediatos de Amanda para los próximos meses? ¿Qué fechas tenéis marcadas en el calendario?
[Pablo]: Nuestra fecha más inmediata es el 18 de julio en el Café La Palma de Madrid, dentro del festival Chiri Park junto a otras tres bandas. De momento será nuestro único bolo por aquí porque la intención es encerrarnos a componer. Estos últimos meses hemos dado unos cinco conciertos que nos han venido de lujo para rodar las canciones de Automático, pero ya nos apetece mucho sentarnos a crear. No sabemos si saldrá un disco, otro EP o cuántos temas haremos, pero queremos componer. Lévamos un año juntos, nos conocemos mucho más, hay más confianza y sabemos por dónde tira cada uno. La semana que viene nos pondremos a ver qué sale; hay Amanda para rato.

