RATA incendia La Fábrica de Chocolate en Vigo en el arranque de su gira
Una noche de entradas agotadas con trallazos de guitarra, licor café en la barra y un pogo multitudinario en pleno centro de la sala
El pasado viernes 2 de octubre, La Fábrica de Chocolate en Vigo acogió el comienzo de la gira de los murcianos RATA, que venían presentando su primer larga duración "No me quiero morir nunca", su segundo trabajo de estudio tras debutar en 2025 con el EP "Niñato".
Como ya os contamos tras haberlos visto en directo en el festival Osa do Mar, el directo de RATA es una auténtica locura llena de descargas de guitarra y una de las baterías más contundentes que se pueden escuchar en el panorama actual.
Félix y Daniel son RATA, un dúo de guitarra y batería que hace parecer que hay diez músicos sobre el escenario. Desde que los conocimos en 2025, la comparación resulta inevitable con Cala Vento en el panorama estatal y con Royal Blood en el internacional. No solo por ser un dúo y desplegar un sonido atronador, sino por unas letras que destilan verdad y retratan con precisión la realidad vital actual. A ese potente directo le acompaña una cercanía pasmosa con un público que abarrota sus conciertos allá por donde pasan.
La cita en La Fábrica de Chocolate no fue una excepción y colgó el cartel de entradas agotadas como está sucediendo en todas las fechas de su gira. El concierto arrancó puntual a las 22:30 horas y, como era previsible por su aún corta discografía, no fue especialmente largo, pero eso no le restó ni un ápice de fuerza. Con la sala llena hasta la bandera pero ofreciendo el espacio suficiente para bailar y saltar, RATA saltaron al escenario con un público entregado desde el primer segundo.
Resulta impactante que una banda tan joven cuente ya con una parroquia tan fiel, capaz de cantar las canciones de principio a fin. Llama la atención también esa capacidad transgeneracional de RATA, donde pudimos encontrarnos a veteranos que ya superamos los cincuenta junto a jóvenes que apenas rozaban la mayoría de edad. Unos y otros, en absoluta comunidad, saltamos y coreamos cada uno de los temas de los murcianos.
El concierto fue una sucesión de trallazos sin tregua hasta llegar a la mitad de la noche, momento en el que Félix y Daniel decidieron frenar. Bajaron del escenario, caminaron hasta la barra, se sentaron allí y pidieron una ronda de chupitos de licor café para repartirlos entre algunos de los asistentes. Entre tragos, risas y peticiones de la gente, ambos interpretaron a capela y únicamente con una guitarra acústica "Niñato", el tema que daba título a su primer EP.
Tras ese respiro que tuvo poco de descanso, RATA regresaron al escenario para seguir desgranando su repertorio. El broche final llegó de la mano de "Yo de mayor quiero ser yo". Siguiendo una especie de ritual ya conocido por sus seguidores, se abrió un hueco enorme en mitad de la sala para que Félix se situara a tocar y cantar en pleno centro. Lo que vino después fue el ya habitual pogo gigantesco con Félix integrado en la marabunta mientras la guitarra no dejaba de sonar y el micrófono iba pasando de mano en mano entre los asistentes para rematar el tema
RATA son ruido del bueno, son guitarras y baterías desbocadas que ponen a saltar a cualquiera. Pero RATA son también rabia en sus letras, diversión, desparpajo y una frescura que en los tiempos que corren se agradece enormemente.
En este sentido hay que reconocer el acierto del promotor, PlayPlan, al elegir una de las mejores salas de conciertos de Galicia como es La Fábrica de Chocolate, un espacio cómodo y con un sonido impecable donde da gusto ver música en directo.
Tras este repaso al arranque de su gira, solo queda una recomendación clara, si tenéis la oportunidad de ver a RATA en directo, no la dejéis pasar, porque si os gusta la música y disfrutar en un concierto, están destinados a convertirse en vuestra nueva banda favorita.

