Fontaines DC consagra su reinado en el Movistar Arena de Madrid
Los dublineses firman su mayor concierto hasta la fecha en la capital combinando la urgencia de su cancionero, una puesta en escena sobria y una comunión absoluta con el público.
Arrancando esta gira en Lisboa la noche anterior, y no haciendo lo que decide la moda y las tendencias, los de Dublín dictaron sentencia. Un grupo joven que en siete años publica cinco álbumes de estudio con una pandemia mundial en medio salen al escenario del Movistar Arena la noche del 22 de octubre seguros, confiando en su gran potencial. Saben que son ya una de las grandes bandas y no me refiero del momento. Ya son otros jefes.
Se han convertido en un grupo con un gran reconocimiento internacional y muchos premios, en 2019 debutaron con "Dogrel" un álbum con sonidos a lo The Clash, Ramones… el segundo álbum al año siguiente llamado "A Hero's Death" evolucionó hacia sonidos más oscuros e introspectivos como la época que estábamos viviendo, pero ya marcaban personalidad y el tema "Don't Belong" muestra un sonido que sería el germen que ahora los identifica. En 2022 publican "Skinty Fia", el álbum más irlandés, más tradicional hasta la fecha y giran como teloneros de Arctic Monkeys. Para su cuarto LP se escogió como productor a James Ford (Arctic, Blur…) y fueron fichados por XL Recordings. Entraron a saco en la lista de las bandas gordas, con las imprescindibles.
Aquí hay un cambio hasta estilístico. Con "Romance" llegan las prendas deportivas y coloridas, los pelos teñidos, fundas de oro y la extravagancia al estilo Korn. Atrás dejan esa estética oscura y más triste que tenía toques de Joy Division o incluso de The Cure. Este cuarto álbum es un trabajo que nos engancha desde el minuto uno, muestra su gran personalidad y contiene la joya de la banda. "Starburster", un tema inspirado en una experiencia de ansiedad de su cantante Grian Chatten, con una maravillosa combinación de ritmos, guitarras… marcando un antes y un después en la historia de la banda y es posible que en la música actual siendo simultáneamente utilizada en varias series por ejemplo Black Rabbit, formando parte fundamental de la identidad musical de la serie de Netflix La Casa Guinness (House of Guinness) en dos de sus episodios y también como cabecera de Mobland (Tierra de Mafiosos).
Fontaines DC tomó su nombre de Johnny Fontaine un personaje de El Padrino. La banda se llamó inicialmente The Fontaines, pero al descubrir que ya existía otra con el mismo nombre en la ciudad de Los Ángeles agregaron las siglas DC por Dublin City.
Se conocieron gracias a sus pasión por la poesía, tienen vocación literaria. Y es que su atmósfera me recuerda a la época victoriana. A esos grandes clásicos… Wilde, Poe, Lovecraft… conectada con esa poesía post-punk. Todo convive, son hipnóticos, viscerales, es un rock como el de antaño pero igual que la mayoría de la juventud actual se ven envueltos en una incertidumbre y eso está latente en todos sus trabajos publicados hasta la fecha.
Este mes de octubre publicaron su quinto trabajo de estudio "Dopamine Chambers", un álbum redondo de principio a fin en el que por primera vez en la historia de la banda hay una colaboración en el tema "Where Is Gone?" Es una balada orquestal con Rosalía que después de conseguir el triunfo más absoluto con una casi ópera en alemán con Björk se atreve con los dublineses y lo vuelve a petar. Reconozco una voz al estilo Anna Calvi en esta Rosalía, me encanta.
Este grupo está muy vinculado con España ya que su guitarrista Carlos O'Connell nació en Madrid y vivió aquí hasta los 18 años, hijo de padre español y madre irlandesa mantiene una conexión especial como es natural con España. De ahí, y de que admiran como la barcelonesa introduce elementos flamencos en sus discos y ellos también lo hacen con la tradicional irlandesa en sus trabajos nace esta relación tan especial entre ellos que los lleva a trabajar juntos.
Con un Movistar casi lleno, teniendo en cuenta que vienen de girar de salas de aforo mediano, colgando un sold out en el Sant Jordi y petándolo en el país vecino, esta gira pinta muy bien para los irlandeses. Supongo que marcará la despedida de esos recintos de formato medio. Es su mayor gira hasta el momento.
Antes para calentar pusieron musiquita de la buena y unos Smashing sonaron para que los Fontaines salieran sin teloneros, a puerta fría. Era el acontecimiento de la noche en la ciudad. A las 21:05 se apagaron las luces y con toda la pista repleta el público comenzó a silbar y gritar. Sabíamos que íbamos a disfrutar.
Una puesta en escena sobria y grandes siglas sobre el escenario los anunciaban. Un pedazo de escenario con una gran pasarela central que Grian recorrió en todas y cada una de las 19 canciones que conformaron el perfecto setlist preparado para la noche en Madrid.
Con un sonido potente y nítido salieron a tocar por cuarta vez en su historia en la capital, pero nunca lo habían hecho delante de tanta gente.
Marcando el ritmo con las baquetas abrieron con "Tongue" del último disco y con poquísimas palabras entre tema y tema tocaron una hora y media. Tocaron mucho y hablaron poco, cosa que yo agradezco.
Sonaron "Here's The Thing", "Nabokov" de trabajos anteriores.
"Marianne" del nuevo, dos de mis favoritas sonaron seguidas "Boys In The Better Land" y "Jackie Down The Line" donde en la interpretación vi un Ian Curtis reencarnado en Chatten. "You Mess Me", "Roman Holiday", "In The Modern World" sonaron casi sin descanso y pasó el detalle más bonito de la noche, Carlos le dedicó "Happy For You" a su profe Rosa, la persona con la que pisó ese recinto por primera vez para ver a Leonard Cohen ya que ambos compartían su admiración por el artista. Y es que la música es arte, es cultura y desde las aulas se debería trabajar más.
"Big Shot", "Mimesis", "Bug" y "Favourite" fueron las siguientes todas ellas ejecutadas a la perfección por estos chicos y coreadas en todo momento por un público muy entusiasta y emocionado.
Llegó otro momento importante de la noche cuando sonaron las primeras notas de "Where Is Gone?" Y yo creo que todos los presentes albergamos por un momento la posibilidad poco probable de que apareciera La Rosalía para la colabo, pero no fue así claro.
Paradinha y a los bises, "Japan" y "I Love You" dos temazos sonaron con fuerza dentro del Arena pero no nos engañemos todos estábamos esperando lo que vendría continuación porque sabíamos que no podrían pasar sin tocarla y nosotros sin escucharla. La joya de la corona, "Starburster". Creo que están orgullosos de nuestros coros, fue realmente una comunión con el público. "Six Shot Morning" nos bajó las pulsaciones para irnos a nuestras casas con una sensación de plenitud.
Van de incomprendidos, inadaptados que no encajan en esta sociedad, pero vimos que es postureo, encajan perfectamente en el panorama musical mundial.
Con un ambientazo en los alrededores del recinto como es habitual cuando tocan grupos importantes, vimos muchas banderas irlandesas, multitud de camisetas diferentes de Fontaines y algo que me llamó la atención y que me lleva a una reflexión muy grata.
Sus fans extranjeros, estudiantes o habitantes de nuestra capital son un público muy joven, pero por el contrario la mayoría de la gente española que acudimos a verlos y a disfrutar de su música éramos talluditos. ¿Habrá llegado la banda que nuevamente aúne a los amantes de la buena música sin que los de mi generación reniegue de todo lo que no ha sido compuesto antes de los 2000? Ojalá.
¡Que la música en directo no pare nunca!

