El Santander Music se reencuentra con su público y este lo premia con un (casi) lleno
Este pasado fin de semana llegó una de las citas más esperadas del verano norteño, y es que el Santander Music partía con el mejor cartel de los festivales “Indie” del norte como así nos aseguraban algunos asistentes a nuestra llegada al recinto, y todo esto precedido del Concierto de Arde Bogotá, el jueves, en el mismo recinto que hizo vibrar a una multitud de personas que hacía años que no se congregaba en la Península de la Magdalena y que hizo caso al lema de un festival que nos recibía al grito de “Lo vas a pasar Genial!”.
El fin de semana empezó con la mejor de las previas el Jueves, un concierto de una de las bandas que más fans mueven en estos momentos en este pais, Arde Bogotá. Unas 15.000 personas se dieron cita en la Campa de la Magdalena, con una cola de casi un kilómetro que llegaba hasta la Playa del Sardinero una hora antes del comienzo del concierto, y pusieron el cartel de sold out en una noche en la que el grupo liderado por Antonio García demostró que ni al grupo, ni a los fans, les ha pasado factura la larguísima gira de conciertos y festivales que llevan protagonizando desde hace tiempo e hicieron vibrar a todo el público con un repaso a todos sus hits en una noche que quedará para el recuerdo.
Y con este maravilloso sabor de boca llegó al fin el viernes y con él el Santander Music 2025, que una vez más se organizó en el incomparable emplazamiento de la Península de la Magdalena, un lugar rodeado por el mar que te permite descansar entre conciertos tomando una Mahou con unas vistas que son la envidia de muchos otros festivales. Y llegó con un cartel mucho más coherente que el de años anteriores y que mezcló a bandas consolidadas con algunas de las emergentes con más reconocimiento, dejando sitio a artistas más “íntimos” para la vermú y los comienzos de cada día y, con un punto “Freak” protagonizado por bandas como Me Fritos & The Gimme Cheetos y Ojete Calor, que hicieron aún más divertida y perfecta la edición de este año.
La jornada comenzó confirmando la gran expectación que había, con colas en la puerta desde bien temprano a la tarde cuando apenas estaba empezando la primera actuación. Fue el turno de Carmesí, una cantautora murciana que invitó al público a “Bailar el drama” y demostró que también hay sitio para este estilo de música en los festivales. Tras ella llegó Hey Kid, con su indie – pop intimista y sincero plagado de hits que acumulan millones de escuchas en las plataformas digitales y que congregó ya a un montón de fans a pesar de lo temprano de su actuación, dejando paso a Varry Brava que a finales del año pasado estrenaba “Sharipop”, su nueva gira que resucita el espíritu rebelde de las noches de la costa levantina en los años 90 y que ayudado por alguno de sus grandes éxitos como “No gires” o ”Raffaella” hizo disfrutar a una Campa de la Magdalena que ya presentaba un aforo importante a la espera de la que sería la primera gran actuación del día.
Pasaban 25 minutos de las nueve de la noche cuando empezó el concierto de Mujeres en el “Escenario Playuca” y que dejó claro por qué es una de las bandas en mejor forma del panorama indie español con un concierto que a todos se nos hizo corto y que, apoyado en el mejor sonido de todo el fin de semana en este escenario secundario, nos trajo una set list con grandes éxitos como “Cardio y Caladas”, “Rock y Amistad”, “Al Final Abrazos” o la preferida del público “Un Sentimiento Importante”, que puso el broche de oro a una hora increíble de música.
Y con este subidón llegó el tramo más importante del día, y es que llegaba Duncan Dhu celebrando los 40 años de su debut discográfico y, aunque se echaron de menos algunos integrantes míticos de la banda, el púbico disfrutó de los grandes éxitos de la banda, además de sorpresas como la protagonizada por Marina (Repion), quien subió al escenario a cantar con Mikel “Esos Ojos Negros” y “Mañana”, uno de los grandes momentos de este festival y de un concierto que Mikel no quiso terminar sin anunciar a la siguiente banda en actuar, “La mejor banda de España” según dijo, Alcalá Norte.
Alcalá Norte es un grupo que desde hace tiempo “juega siempre en casa”, y así lo demuestra con la indumentaria de su cantante, Álvaro Rivas, quien luce siempre camisetas relacionadas con el lugar que visita y que se mete en el bolsillo al público desde el primer minuto acompañado por una banda singular en la que cada uno parece tener un papel totalmente diferente. En Santander no iba a ser menos y, ante un publico que abarrotó el espacio del Escenario Playuca, demostraron que Mikel no se equivocaba y nos brindaron una actuación que sus fans y el resto del público disfrutaron al ritmo de las canciones de su último disco y que remataron con su canción más reconocida, “La Vida Cañón” ante el delirio del personal.
Eran las 00:15 de la noche cuando llegó el plato fuerte del día, Frand Ferdinand, quien este enero estrenó “The Human Fear”, su último disco. Fue un concierto cargado de guiños al público y a Santander en el que sus fans pudieron escuchar por primera vez muchas de sus nuevas canciones y también disfrutar de grandes éxitos como “No You Girls”, “Do You Want To” y “Take me Out”, el gran momento de la noche.
Para finalizar esta primera gran jornada llegaron primero los asturianos “Me Fritos & The Gimme Chettos” quienes demostraron que serían la banda ideal para el cierre de cualquier festival a golpe de versiones de los estribillos de las grandes canciones populares de este país, y donde no faltaron las de Camela, David Bisbal, Maná o el mismísimo Nino Bravo. Tras ellos el turno final fue para ELYELLA, afamado dúo de Djs que pusieron el broche perfecto a un día cargado de bailes y buenas actuaciones.
El sábado se levantó con la resaca propia de las grandes noches y, aunque pareciera mentira después de lo vivido en la primera jornada, nos brindó una jornada que incluso superó a la del viernes con un recinto abarrotado tras colgar el cartel de Sold Out.
El día comenzó con una doble sesión Vermú, siendo la primera a la 13:00 en los exteriores del Centro Botín, un lugar privilegiado al borde de la Bahía de Santander y que congregó a un gran número de personas para ver la actuación de Candela Gómez, una jovencísima cantante alicantina que gustó al público con su “Pop Roto” y que se veía emocionada por el cariño de los allí presentes. Para finalizar este rato, las Dj’s santanderinas “Compañeras de Piso” hicieron bailar a todo el público presente con un popurrí de canciones de varios estilos, su seña de identidad. A las 16:00 el escenario se movió al Auditorio de las Carabelas donde el público pudo disfrutar de Michael Foster y Fresisui quienes dejaron a más de uno sin poder descansar un poco antes del comienzo de la segunda jornada en el recinto de la Magdalena.
Y llegó el segundo día de conciertos en la Campa, a donde todo el mundo acudió sabiendo que iba a vivir una jornada que difícilmente iba a olvidar.
El primer concierto de la tarde fue el de Jaguayano, un artista cántabro que ya en el 2018 autoeditó su primer disco y que subió al escenario acompañado de su inseparable ukelele.
Tras él llegó el turno de Querido, proyecto de Andrés Ferreiro, quien siempre nos recuerda inevitablemente a su padre por su gran parecido vocal y que fue el encargado de ir despertando a un público al que se le notaba que ya había vivido grandes momentos durante el fin de semana.
La tercera actuación de la tarde fue la de Tu Otra Bonita. La banda madrileña desplegó todo su encanto para poner patas arriba el Escenario Playuca al ritmo de sus canciones que fusionan el flamenco y que tanto gustan a sus fans, que disfrutaron interactuando con su cantante cada vez que bajaba a bailar y cantar con ellos.
Tras este comienzo, y con un ambiente en el que se respiraba las ganas de buena música llegó el gran momento del fin de semana, 6 actuaciones que seguramente tuvieron gran parte de culpa del llenazo del festival durante todo el fin de semana.
Este último tramo del festival empezó con Ojete Calor, un grupo que con su “SubnoPop” a la cabeza no deja indiferente a nadie. En su concierto combinaron sus temas con divertidos momentos que casi eran un monólogo con los que se ganaron a todo el público que disfrutó como nunca cantando sus canciones y también con un mega popurrí de canciones de “Los y las más grandes” como Rafaella Carrá, Concha Velasco, Nino Bravo o Carmen Sevilla.
El siguiente en actuar fue Veintiuno, quien no perdió la oportunidad de reivindicar que son “el segundo grupo más robado de España” tras la quiebra de la Ticketera que les llevaba los conciertos y que, a pesar de ello, siguen adelante con una gira súper exitosa. En esta ocasión, además tuvimos la ocasión de ver a Surma y Rubén de Niña Polaca cantar con ellos “La Ruina”, otro de los grandes momentos de este festival.
Con la Campa de la Magdalena al completo llegó el segundo plato fuerte del fin de semana, Amaral, que regaló al público un espectáculo increíble de sonido e imagen durante las 2 horas que duró el concierto y que demostró por qué para muchos era la verdadera cabeza de cartel por delante de Frand Ferdinanz o los mismísimos Carolina Durante con una combinación de canciones de su último disco “Dolce Vita”, el cual están presentando en esta gira, y todos sus clásicos más aclamados, brindando una actuación que se recordará durante mucho tiempo en Santander.
Y llegó el turno de Niña Polaca, otra de las actuaciones más esperadas del día y con otro llenazo en el escenario secundario y respondieron a la expectación demostrando que se encuentran en el mejor momento de su carrera musical. Aquí sonaron sus hits como “Madrid sin ti”, “Los días Malos”, “Mucho Tiempo contigo” y un “Travieso” que compartieron en el escenario con Diego Arroyo (Veintiuno), quién les devolvió la visita.
La nota negativa fue la doble parada que tuvo que hacer Surma debido a un conato de pelea entre dos fans y que terminó con las dos personas acompañadas a la salida por los miembros de seguridad y que no empañó en absoluto un concierto que encantó a todo el mundo.
Tras ellos, y sin tiempo a recuperar el aliento, llegó el turno de Carolina Durante quien, con Diego Ibáñez a la cabeza, comenzó agradeciendo al público el no haberse ido del festival después de la actuación de Amaral, bromeando incluso con que algún integrante había previsto que actuarían de nuevo ante “pocas personas” como cuando lo hicieron por primera vez hace ya bastantes años.
Nada más lejos de la realidad, el público se quedó y, aunque el grupo solo contaba con poco más de una hora para su actuación, brindó un concierto espectacular donde el público disfrutó y coreó todas las canciones de una formación que está arrasando por todo el país y en la que pudimos ver mucho más recuperado de su lesión de rodilla a su cantante. Deseando estamos todos de que vuelva a estar al 100 % saltando y volviéndose loco durante sus actuaciones. Como siempre, “Cayetano” y “Las Canciones de Juanita” fueron los momentos estelares de la noche.
Y con estas eran ya las 02:45 de la mañana y aún nos quedaba el mejor colofón posible para cualquier festival en este pais, Sexy Zebras, quien levantó literalmente por los aires durante una hora y cuarto a todos los valientes que todavía tenían ganas de más y que eran muchísimos aún a esas horas de la noche.
Este último concierto fue una sucesión de hits, pogos, bailes, cánticos y muchísima diversión y ganas de pasárselo bien donde destacaron los momentos en los que el grupo cantó “Jaleo”, “Días de Mierda”, “tonterías” o “Nena”, momento en el que todo el publico se animó a hacer uno de los pogos más grandes que se recuerda en este festival.
Y hasta aquí llegó este Santander Music 2025. Una cita en la que mucha gente seguro que se reconcilió con este festival y que asegura el éxito para los años siguientes.
¡Y allí estaremos como siempre!